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lunes, 8 de febrero de 2010

La "teta" pierde el susto

Un sonoro ¡guau! fue exclamado en todo el país la mañana del martes 02 de febrero. Para quienes están vinculados al séptimo arte fueron gritos, alaridos, súbita euforia, hasta estado de shock. Una película peruana es candidata a los premios Oscar en la categoría de mejor film extranjero. ¡Histórico!.

"No tienes idea, incluso estoy enferma, con fiebre -ríe eufóricamente- Es loco. La emoción me hizo saltar. Lo hemos gritado, estamos emocionadas, el teléfono no para de sonar. Yo no me lo creo. Cuando llegamos a las 9 nominadas yo dije hasta aquí es demasiado. Casi me muero por la emoción", fueron las primeras impresiones de Claudia Llosa, la talentosa directora de la película peruana más exitosa de todos los tiempos, "La teta asustada", tras haber recibido la noticia de la nominación a la estatuilla dorada.

El cine nacional es un bicho raro en nuestro país, está conformado por una élite de soñadores, que se esfuerzan individualmente, pero son tan o más peruanos que los demás. Luchadores por naturaleza, buscan los medios para producir en un arte costoso, pero de grandes satisfacciones, como hoy lo estamos viviendo.

El Estado, conformado por esa clase política de otorongos que desprestigian al país, considera al arte como clasista, de gente privilegiada, hasta haragana. Por supuesto, son iniciativas individuales o grupales porque no existe política alguna que incluya a todos. Ellos, los politicastros, fomentan la exclusión, la búsqueda individual.

Estos analfabetos artísticos que nos saben de ´tetas`, sólo de mamaderas, no entienden que el cine es la mejor forma de expresión de nuestra identidad, en fin, de la formación o madurez de ella; es un medio que rompe barreras, que amplía los horizontes de nuestra nación.

Pero no toda la clase política felizmente es así. Hay algunos aliados que sí tienen sensibilidad, que buscan la tan ansiada Ley de Cine Peruano. A regañadientes el Estado Peruano debe responder a las súplicas del Consejo Nacional de Cinematografía (Conacine) para premiar los proyectos cinematográficos del concurso que organiza todos los años. En igual sentido, para que aporte lo que le corresponde a nuestro país, en el caso de Ibermedia, que es un fondo hispanoamericano para la realización de proyectos similares.

Frente a esta corriente de la indiferencia se suma un nuevo galardón de otro film peruano con el preciso nombre de "Contracorriente", de Javier Fuente-León (su ópera prima), que dos días antes de la nominación de la ´Teta` obtuvo el premio del público a mejor película extranjera en el Festival de Sundance, el más importante del circuito independiente en Estados Unidos. No es coincidencia, nuestros realizadores tienen oficio.

La historia reciente del cine nacional tiene en "La teta asustada" el premio al esfuerzo de una nueva generación de cineastas que no sólo cuentan buenas historias, sino que se preocupan de que éstas sean técnicamente competentes.

Porque para llegar a tan privilegiado lugar dentro de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Hollywood debió mostrar calidad en todos los elementos de la puesta en escena (guión, sonido, fotografía, escenografía, vestuario, maquillaje), al igual que las otras producciones que disputan al hombrecillo de oro, que también son largometrajes premiados en los festivales internacionales cinematográficos.  La calidad artística y temática del nuevo cine peruano alcanza los estándares internacionales y se manifiesta en su presencia protagónica durante los últimos años en los distintos festivales.

 "La teta asustada", curiosamente fue nombrada en su traducción inglesa a través de los labios carmines de la deliciosa Ann Hathaway, como "The milk of sorrow", que significa La leche de la tristeza. Podemos interpretar que la teta asustada produce la leche de la tristeza. Tiene lógica, pero por qué no se nombró en el idioma original como fue el caso de "El secreto de sus ojos", de Juan José Campanella (Argentina), literalmente mencionada por la protagonista de "El demonio viste de moda".

Las otras tres competidoras son "La cinta blanca", de Michael Haneke (Alemania), ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes; "Un profeta", de Jacques Audiard (Francia), ganadora del Premio del Jurado también en Cannes, y "Ajami", de Scandar Copti y Yaron Shani (Israel). Todas ostentan premios importantes como nuestra ´Teta` con el premio de la crítica internacional y el Oso de Oro en la prestigiosa Berlinale, otro triunfo histórico.

Esperaremos cómo se muestra el temperamento de los miembros de la Academia la noche del 7 de marzo. El lenguaje poético puesto en las imágenes de ´La teta asustada` será un factor que siempre es bienvenido en el gusto mundial. Ojalá nos acerquemos a los convencionalismos que proclama el Oscar. A cruzar los dedos. 

Por: Marco Hidalgo Murrieta