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viernes, 16 de enero de 2009

Sony Play Station, Apple Ipod, Facebook. A qué se conecta y desconecta la gente.

Un estudio analiza a qué se conectan y desconectan las personas; qué influencia tiene la tecnología y cómo se vinculan con ella. Diferencias por sexo, edad y nivel socio económico.
Según los estudiosos del ser humano, la principal diferencia existente entre la especie humana y los animales es su capacidad de razonar y de comunicarse. Desde la prehistoria, los hombres fueron buscando diversas formas de conectarse entre sí: primero fue la escritura y desde allí, se fue evolucionando hacia los medios gráficos, los telégrafos, la radio, los teléfonos, la televisión, hasta llegar a la actualidad con los satélites, Internet y la conectividad móvil. Con un solo clic, uno puede conectarse con cualquier persona en cualquier parte del mundo, gracias a la computadora y a las notebooks. Conectarse o no conectarse, esa es la cuestión en la sociedad del 2000.

La licenciada en Psicología y especialista en investigación de mercado y análisis de tendencia, Mariela Mociulsky, realizó un estudio sobre a qué se conecta la gente, y de qué busca desconectarse, y qué influencia tiene la tecnología en las personas, según el sexo y la edad. Una de sus principales conclusiones es que en la “actualidad y de modo creciente, la globalización refuerza la interdependencia (no sólo económica) sino la social y cultural y también la idea de vivir en red y conectados. Así surge una nueva conectividad, que se posibilita por la emergencia de las tecnologías”. Para poder corroborar esto, basta con ver el éxito de la web 2.0 y su auge en 2008, como también el gran crecimiento y expansión que tuvieron las redes sociales como el Facebook, MySpace o Youtube. Hasta hace sólo cinco años, en Internet se podía encontrar todo tipo de información, pero para conectarse con otro, sólo estaban el ICQ o el Messenger. Hoy en día, gracias a los avances tecnológicos, la conexión está en una simple página de Internet, en los foros, los wikies, los blogs e incluso, en los medios de comunicación Online, donde cualquiera puede ser generador de contenidos.

Otra de las conclusiones del estudio es la relación entre el nivel socio económico y el vínculo con la tecnología: “El NSE 1 corre detrás del upegrade tecnológico como forma de diferenciación social, mientras que los estamentos inferiores no pueden correr la carrera de la actualización a la misma velocidad”

En cuanto al género, el informe destaca que “el masculino se vincula con la tecnología desde el poder, la diversión y utilización de gran cantidad de funcionalidades de todos elementos tecnológicos con los que cuentan. Son “chicheros” de la tecnología. Pero con los nuevos modelos de masculinidad, aparecen nuevos íconos, nuevos objetos que simbolizan hoy la potencia, la velocidad, la conquista de territorios reales y también virtuales”. Tener una Play Station, el último Ipod, una Blackberry o el auto con la última tecnología son los deseos de todo hombre moderno.

La edad también marca diferencias tecnológicas. A medida que decrece, el vínculo con la tecnología se hace más “unisex”, porque cuanto más joven es la persona “mayor naturalidad existe en su relación y manejo de la tecnología”. Los niños, tween (de 9 a 11) y los teens son la tecnología y nacieron con ella. Todos ellos viven conectados naturalmente. De hecho, según otro estudio publicado recientemente, los niños de hasta hace una década, se entretenían con juguetes hasta los 11 años, hoy en día, esa edad llega a los 8, ya que después empiezan a pedir jugar a la computadora y otros entretenimientos como la Wii, un celular y un mp3.