Páginas

sábado, 13 de septiembre de 2008

Pero ¿no iba a ser éste el año del marketing en el móvil?

Cada año, desde hace varios, es el año de la eclosión del marketing a través de los telefónos móviles. Y cada año que pasa, las previsiones fallan y las tareas se acumulan para que el siguiente año lo sea. Pero puede que ahora sí estemos más cerca de que el canal de comunicación que supone el móvil se convierta en una realidad… que podamos usar desde agencias y anunciantes.

El mercado de la telefonía móvil lo componen varias piezas que tienen que trabajar al unísono para hacer posible el salto que todos estamos esperando: operadoras, fabricantes de dispositivos, desarrolladores de aplicaciones, agencias de marketing y hasta los gobiernos, con sus regulaciones infinitas. Entre todos ellos deben proveer algo muy sencillo de definir: una experiencia que el usuario valore, aprecie y decida utilizar. Bien, puede que estemos mucho más cerca de que pueda ser así. Y tal vez vosotros también lo consideréis así si sois usuarios de un dispositivo único en estos momentos: el iPhone.

Pero, ¿puede una única compañía cambiarlo todo?

Vaya si puede. No por si sola, claro está. Pero sí, si el impulso y la determinación que le mueve es suficientemente sólido como para arrastrar en su decisión al resto de jugadores. Es sólo mi opinión, pero el caso de Apple y su iPhone pasará a los anales de la historia como lo hizo Microsoft cuando consiguió acercarnos a todos la informática, que desde ese momento pasó a denominarse “personal”.

Ayer entraba en eBay desde mi iPhone para descubrir que ¡por fin! tenían un interface “wap” desde el que navegar. Pero no uno cualquiera, uno adaptado al formato del iPhone. ¿No existían navegadores wap antes del teléfono de Apple? ¿por qué eBay se ha decidido a cambiarlo justo ahora que el iPhone ya es de curso legal en España? Las respuestas pueden ser infinitas, pero el sentido común dice que la razón es que esa compañía, como muchas otras consideran que a raíz de la aparición del dispositivo, los usuarios vamos a navegar “de verdad” desde él. O lo que es lo mismo, las compañías no arriesgamos, si no tenemos el convencimiento de que es necesario.

¿Y la reflexión para los responsables de marketing?,
pues coincido plenamente con las preguntas que se hace Greg Verdino en su blog, en el sentido de preguntarnos a nosotros mismos como punto de partida para determinar el estado de las cosas:

  • ¿Cómo usas tu teléfono móvil y como ha cambiado la forma de usarlo en el último año?
  • ¿Qué te gustaría que las marcas presentasen para usar en el móvil?
  • ¿Qué no deberían hacer?

Afortunadamente para las marcas y sus productos, el canal que supone el teléfono móvil es una extensión de la experiencia interactiva que sus clientes pueden estar ya teniendo en internet. Así que deberían centrarse en un primer momento en adaptarlas al nuevo medio. Y que no se preocupen por si el futuro es sólo del iPhone: no lo será, pero el resto de fabricantes mimetizarán la experiencia que supone usar un dispositivo como ése.

Qué tiempos en los que el teléfono móvil sólo servía para hablar, ¿eh?

Publicado por Juan Luis